La más señorial de las cuatro. Serifas clásicas, filos dorados y los servicios con nombre propio. Para la barbería que cobra bien y quiere que se le note desde el primer segundo.
Así se puede ver tu negocio
Trece ejemplos, trece estilos distintos: barbería, peluquería, uñas, cejas, spa y medicina estética. Ábrelos en tu celular: son tarjetas completas, con su carta de servicios y su agenda funcionando. La tuya se hace con tu marca, tus servicios y tus precios.
Penumbra cálida, vino y crema, y un telón que se abre al bajar. Para el local con carácter, de esos donde uno se queda conversando después del corte.
Letra de cartel, rojo encendido y aire de taller. Para la barbería joven, la que llena los sábados y vive de Instagram.
Sin un solo color. Marcos de línea, mucho aire y una letra de contraste extremo. Para la barbería de sastrería: pocos sillones, cita previa y nada de ruido.
Un arco de zaguán paisa, verde profundo y filos de latón. La única con dos sedes en una sola tarjeta: el cliente escoge sede, barbero y hora, y cada local tiene su propia agenda.
Verde petróleo, latón y verdeagua: el río a las seis de la tarde. Para la barbería con sabor, la que además va a domicilio — sus tarifas de domicilio viven en su propia sección.
La única que no es barbería. Azul de bahía y latón, con carta para hombres y mujeres: color, mechas, keratina y peinado. Para el salón que atiende a todo el mundo.
Y así se ven los negocios de belleza
Uñas, cejas, spa y estética: la misma agenda, otra lógica de cita.En un estudio de uñas nadie pide una sola cosa. Esta arma la cita como un carrito: se agregan esculpidas, retiro y diseño, y el calendario aparta la suma de las tres duraciones. Además elige la forma y el largo, dibujados.
Microblading y micropigmentación. Compara las tres técnicas con las cejas dibujadas una al lado de la otra —pelo a pelo, sombreado y combinada— y trae el mapa del diseño y los cuidados de los diez días. Cero fotos: todo es trazo.
Masajes, faciales, corporales y rituales de pareja en Bocagrande. La única con tarjeta de sellos viva: la banda de cliente frecuente no está pintada, sale de los premios que el negocio tenga cargados. Y abre los siete días.
Veintiún tratamientos en cinco grupos y promociones de temporada con su precio de antes tachado. Para el negocio donde media carta no puede tener precio de lista: lo que se cobra por unidad dice «Consultar». Trae también tarjeta de sellos y una sede que abre en otra ciudad un día a la semana.
Y así se ve la tarjeta básica
Sin agenda: contacto, redes y ubicación en un solo link.La barbería del barrio, que atiende por orden de llegada. Sin agenda: su tarjeta es el contacto, las redes y el mapa en un solo link, y el turno se separa por WhatsApp.
Un estudio de dos camillas, claro y callado. La misma tarjeta básica sirve para un negocio que no es barbería: lo que cambia es la marca, no el plan.
Los trece negocios son inventados
Los nombres, las direcciones y los precios son de ejemplo: sirven para que veas el diseño y cómo se pide una cita, no para llamar. Lo que sí es real es todo lo demás — la agenda funciona, la carta se edita desde un panel y el link corto es el mismo que tendría tu negocio.
¿Cuál se parece más a tu negocio?
Escríbenos con el nombre de tu negocio y te decimos cómo quedaría la tuya. Si ya tienes logo, mejor: el diseño sale de tu marca.
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